La mayoría de las pymes conoce ese dilema: ganas una licitación, pero no tienes liquidez para ejecutarla mientras el dinero llega. Algunas rechazan oportunidades, otras simplemente no saben que existe un mecanismo diseñado específicamente para resolver esto: el factoring.
En este artículo te mostramos cómo funciona, por qué no es un préstamo (y por qué eso importa), y cómo usarlo sin descapitalizarte.
El desfase entre ejecutar y cobrar es real
En Chile, el Estado paga a 30 días según la Ley 21.131 (conocida como “Pago a 30 días”). Pero ese conteo parte desde que recibe conforme, no desde que emites factura. La realidad: muchos proveedores cobran entre 45 y 90 días después de entregar.
Mientras tanto, tu empresa sigue funcionando:
- Compras insumos y materiales (día 1)
- Pagas sueldos (cada mes)
- Pagas proveedores (sin esperar 60 días)
- Pagas IVA del 19% (sin importar cuándo cobres)
Sin un plan de liquidez durante esos meses, una licitación ganada se vuelve un estrés innecesario. El punto es que no tiene que serlo.
Qué opciones tienes para financiar una licitación
Cuando ganas una licitación y necesitas liquidez mientras esperas el pago del Estado, tienes varias caminos. Cada uno tiene sus propias características, plazos y requisitos. No hay una opción “mejor” en abstracto: depende de tu situación, del monto, del plazo y de lo que necesites.
Factoring de factura: Emites la factura al Estado, la cedes a una empresa de factoring, y cobras casi de inmediato. El factor asume el riesgo de cobrar al Estado. Ventajas: rápido (20 minutos a 2 horas en casos públicos), no aparece como deuda, sin garantía personal. Desventajas: tiene comisión (1,5% a 3% mensual).
Anticipo de orden de compra: Te dan dinero contra la orden de compra emitida, antes de que emitas factura. Útil si necesitas capital al inicio para comprar insumos. Ventajas: acceso rápido a liquidez inicial. Desventajas: requiere más requisitos, no todas las empresas lo ofrecen.
Confirming o pronto pago: Algunos organismos públicos tienen programas donde puedes cobrar antes a cambio de un descuento (generalmente 1-2%). Ventajas: descuento bajo, relación directa con el deudor. Desventajas: no todos los organismos lo ofrecen, hay que investigar caso a caso.
Crédito bancario tradicional: Línea de capital de trabajo con tu banco para financiar operaciones. Ventajas: tasa fija, predecible. Desventajas: tarda en aprobarse (2-6 semanas), requiere garantía, consume tu línea crediticia, aparece como deuda en tu balance.
Líneas de apoyo estatal: Productos como FOGAPE (garantía estatal) o líneas CORFO pueden ayudar a Mipymes. Ventajas: tasa menor, respaldo del Estado. Desventajas: proceso más burocrático, tiempos más largos, requisitos más complejos.
Reserva de caja o capital propio: Si tienes ahorros o reserva operativa, usarla es la opción sin costo. Ventajas: sin comisión, sin endeudamiento. Desventajas: reduces tu colchón operativo, no todas las empresas tienen esa capacidad.
La decisión correcta depende de tu tamaño, tu flujo operativo, tu relación con bancos, y qué tan rápido necesites el dinero. Frecuentemente, las empresas usan una combinación: por ejemplo, factoring para la mayor parte y reserva propia para el resto.
Qué es el factoring
Aquí viene lo importante: el factoring no es un préstamo, es una cesión de derechos.
En Chile, la Ley 19.983 regula la transferencia de la factura y le otorga mérito ejecutivo, lo que permite que una empresa ceda su factura a un tercero (la empresa de factoring) de forma legal y segura.
Cuando factorizas una factura haces esto:
- Emites una factura al Estado (tú tienes derecho a cobrarla)
- Se la cedes a una empresa de factoring como Simpli (ahora ellos tienen el derecho a cobrarla)
- Ellos te transfieren el dinero casi de inmediato (menos una comisión)
- El Estado sigue pagando cuando corresponde, pero le paga a ellos
Como no estás pidiendo dinero prestado sino vendiendo un derecho, el factoring tiene tres ventajas importantes frente a un crédito tradicional:
- No aparece como deuda bancaria. Una cesión de factura no es un crédito. No consume tu línea con el banco, no aparece en tu balance como pasivo, no afecta tu capacidad de endeudamiento futuro.
- No requiere garantía personal. El riesgo lo asume el factor sobre el pagador público, que es confiable.
- No endeuda tu historial. Tu perfil crediticio con bancos no se ve afectado porque no es una operación de crédito.
Por eso muchas empresas usan factoring sistemáticamente sin endeudarse: no están pidiendo dinero prestado, están vendiendo un derecho que ya tienen.
Eso explica por qué muchas empresas usan factoring sistemáticamente sin endeudarse. No están pidiendo dinero prestado. Están vendiendo un derecho que ya tienen.

Cómo funciona en la práctica
Paso 1: Emites la factura al Estado Entregas el servicio, el Estado recibe conforme, tú emites la factura por factura electrónica (DTE).
Paso 2: Registras la cesión Ingresas al Registro Electrónico de Cesión de Créditos (RECC) del SII, seleccionas la factura, y registras que la cedes a una empresa de factoring. Esto toma minutos y genera un archivo que notifica al Estado.
Paso 3: Aprobación y transferencia La empresa de factoring evalúa la factura. Si el deudor es público (bajo riesgo), la aprobación es rápida: puede ser desde 20 minutos hasta 2 horas en la mayoría de los casos, aunque algunos casos complejos pueden tardar hasta 48 horas. Una vez aprobado, el dinero cae en tu cuenta (descontada la comisión) en horas.
Paso 4: El Estado paga normalmente Mientras tanto, el Estado paga cuando corresponde (30-90 días). El dinero va a la cuenta del factoring, no a la tuya, pero eso da lo mismo: tú ya tienes tu dinero.
Por qué el factoring destaca para licitaciones públicas
Aunque todas las opciones que mencionamos antes son válidas, hay razones específicas por las que el factoring es particularmente útil cuando trabajas con el Estado:
1. El Estado es un pagador confiable
Aunque se demore, el Estado paga. Esto significa que las empresas de factoring asumen un riesgo menor al financiar facturas públicas, lo que se traduce en comisiones más competitivas que cuando el deudor es privado. Según datos del mercado publicados por la ACHEF (Asociación Chilena de Empresas de Factoring), las facturas públicas suelen tener tasas preferentes.
2. La factura pública tiene mérito ejecutivo
Gracias a la Ley 19.983, una factura ya aceptada por el Estado es un título ejecutivo. Esto da seguridad jurídica al proceso de cesión y explica por qué el factor aprueba rápidamente este tipo de operaciones.
3. Compatible con procesos digitales del Estado
El RECC del SII permite ceder facturas de forma electrónica en minutos. El proceso completo (desde la cesión hasta recibir el dinero) puede tomar menos de 2 horas en muchos casos.
4. No consume tu línea crediticia bancaria
Si postulas a múltiples licitaciones a lo largo del año, mantener tu línea bancaria disponible es estratégico. El factoring no afecta ese cupo porque no es crédito. Puedes usar ambas herramientas de forma complementaria.
5. No requiere garantía personal ni avales
A diferencia del crédito bancario, donde muchas veces se pide aval del dueño o garantía real, el factoring se respalda en la factura misma. Esto es importante porque tu patrimonio personal no queda comprometido.
6. Velocidad compatible con los plazos operativos
Los contratos públicos suelen exigir entrega rápida de productos o servicios. El factoring te permite tener liquidez casi inmediata para comprar insumos, contratar personal o cumplir con plazos ajustados.
En resumen: aunque todas las opciones de financiamiento pueden funcionar, el factoring fue diseñado prácticamente a la medida del ciclo de las licitaciones públicas. No lo inventaron para eso, pero es donde mejor encaja.
Planifica el financiamiento junto con el precio
Aquí está el punto clave: el financiamiento tiene costo, y ese costo debe estar en tu oferta.
Antes de postular:
- Estima el ciclo real de cobro. No uses el plazo legal. Investiga cuántos días realmente se demora ese hospital, municipio o servicio en pagar. Esa información es oro.
- Calcula cuánta liquidez necesitas y por cuánto tiempo. Si la licitación es por $500.000 y el ciclo real es 60 días, necesitas $500.000 disponible por esos 60 días.
- Suma el costo del factoring a tu precio. Una comisión de 2% mensual por 60 días son aproximadamente $5.000 en costos. Eso tiene que estar en tu precio, como está el IVA o la logística.
- Si tienes múltiples adjudicaciones, estructura una línea rotativa. En lugar de factorizar una por una, negocia con tu proveedor una línea específica para licitaciones.
El resultado: aceptas las licitaciones que realmente convienen, no solo las que tu caja aguanta hoy.
Requisitos básicos para acceder al factoring
La mayoría de los factorings te pide:
- Estar inscrito y hábil en ChileCompra
- Factura emitida (para factoring) u orden de compra (para anticipo)
- No tener deudas tributarias graves con el SII
- Formalización del proveedor al día
Tiempos reales:
- Aprobación: 20 minutos a 2 horas en la mayoría de los casos (si el deudor es público y todo está correcto)
- Casos complejos: hasta 48 horas
- Transferencia: misma cuenta una vez aprobado, o al día siguiente según el banco
Lo que cambia cuando planificas correctamente
El factoring deja de ser un rescate de emergencia y se convierte en una herramienta estratégica de operación.
Cuando incorporas el costo financiero desde el inicio:
- Aceptas las licitaciones que realmente convienen (no solo las que tu caja aguanta hoy)
- Construyes relaciones de largo plazo con organismos públicos
- Creces sin que la liquidez sea tu freno
- Mantienes la tranquilidad operativa durante toda la ejecución
- Tu historial bancario y tu capacidad de endeudamiento se mantienen intactos
Simpli y el factoring en licitaciones públicas
Llevamos 8 años ayudando a empresas a financiar licitaciones del Estado. Hemos aprobado más de 15.800 operaciones asociadas a deudores públicos, moviendo más de $263 mil millones en facturas del Mercado Público. En los últimos 12 meses, hemos financiado $76.5 mil millones en 5.216 operaciones.
Sabemos que:
- El Mercado Público es un pagador confiable, aunque lento
- Tu empresa no puede esperar 60 días para operar
- La transparencia en el proceso es crítica
Por eso aprobamos en tiempo real (generalmente en horas), sin sorpresas de comisión ni cambios a mitad de camino. Y explicamos exactamente cómo funciona cada operación.
Si adjudicaste una licitación y necesitas entender si el factoring es la opción para ti, conversemos. Una llamada rápida puede aclarar si conviene en tu caso.

Los tiempos de aprobación y rangos de comisión reflejan condiciones operativas reales del mercado 2025 y varían según deudor, plazo y relación comercial. Consulta con tu proveedor específico sobre tu caso.